Han sido las gotas de mi tintero las más sinceras hasta el día de hoy, pero precisamente hoy más que nunca, porque cada una de ellas están plasmando sobre éste lienzo el fluído rojo de mis ojos. La pureza no está percudida, ni tampoco ajada, tan solo juega por el cosmos, y cuando se cansa nuevamente reposa, se alberga en la humedad del corazón. De su lecho se desprenden lianas y de aquellas, su sudor y el mio, no es como en aquellas noches porque no hay calor ni frio. Y la miro lejana y sonrío, porque mi alma se contagió de la suya y a pesar que llora como un niño termina durmiendo en un sueño eterno. Se que puedo oir, y he aprendido a escuchar; y me he retorcido, me he quebrado y me he unido una y otra vez. Hoy le digo que no hubo aire que no haya inhalado dentro de su corteza boreal, no han habido líneas tan perfectas que pueda olvidar ni risas infantiles con voz de mujer que emanan el amor entero que me quiso dar, y lo digo: amor es amar. To: M.W
Advertisement

Muy preciosa el poema, y de seguro emana y brota de vuestro corazón, espero sigas yendo por buen camino, te deseo muchos exitos. Dany